Paisaje en RGB


La obra "Paisaje en RGB" se presenta como un registro visual de una acción efímera que busca explorar la intersección entre el mundo virtual y el tangible, utilizando como medio el eficiente código de color RGB (rojo, verde y azul) que asociamos comúnmente con las pantallas digitales.
La instalación propone una metáfora visualmente impactante, utilizando tres bloques de hielo, cada uno impregnado con uno de los colores primarios de la luz. Estos bloques representan la pantalla, un espacio donde convergen y se fusionan diversas realidades. La inclusión de Barquitos de papel sobre los bloques de hielo simboliza la marca que dejamos en el mundo real, análoga a la huella que dejamos al interactuar con las pantallas.
El aspecto efímero de la obra se manifiesta a medida que los bloques de hielo se derriten, dando paso a la mezcla de los colores primarios. Este proceso refleja la fusión de lo virtual y lo real, recordándonos la transitoriedad de nuestras interacciones y la evolución constante de nuestro entorno.
La elección de colores RGB no es accidental; estos representan los componentes básicos que, al combinarse, generan la gama completa de colores en la pantalla. Esta elección simboliza la convergencia y mezcla de experiencias, así como la influencia mutua entre el mundo digital y el físico.
Invita a la reflexión sobre nuestra relación con la tecnología y cómo nuestras interacciones, aunque a menudo efímeras, dejan una marca perceptible en el entorno. La fusión gradual de colores destaca la interdependencia entre lo virtual y lo real, desafiando la dicotomía tradicional entre ambos mundos.
Esta obra pretende estimular la conciencia sobre la complejidad de nuestras interacciones y la huella que dejamos en el entorno, utilizando la efímera fusión de colores como una representación poética de la constante evolución de la interacción humana con el entorno digital y el mundo físico.