La
Danza de las Moscas

Esta es una obra de experimentación gráfica, donde explora la conexión entre el poder y la influencia en el ámbito humano.
Mediante el fotograbado en metal, se captura la esencia efímera de las moscas, símbolo de inquietud y manipulación. La intervención con tinta, rociada con feromonas, añade una capa sensorial que invita a la reflexión sobre la manipulación a través de los sentidos.
El díptico, representando la dualidad entre mente y cuerpo, utiliza el dibujo a línea continua y contorno ciego para resaltar la fragilidad de la identidad frente a fuerzas externas. Al mostrar moscas congregadas en torno a la cabeza y la vagina, la obra sugiere una narrativa sobre el control mental y sexual, incitando a cuestionar las dinámicas de poder y cómo influyen en nuestra percepción y autonomía.